La Personalidad Narcisista

"The Spoiled child" StockPhoto by debspoons courtesy by freedigitalphotos.net

«The Spoiled child» StockPhoto by debspoons courtesy by freedigitalphotos.net

Generalmente pensamos que un narcisista es un individuo arrogante que tiene un ego muy elevado. En parte esto es cierto, porque forma parte de las características del narcisista, pero no es solo eso. Detrás de un narcisista se esconde una personalidad disfuncional que puede llegar a ser malévola. Muchas veces pasamos por alto comportamientos en determinadas personas pensando que esa pauta es «normal»  y la aceptamos aun dándonos cuenta de que nos molesta o nos daña, porque no sabemos que estamos lidiando con un narcisista que abusa de nosotros y no somos receptivos a ello. Podemos encontrar narcisistas entre nuestras amistades, parejas, parientes, maestros, jefes de empresas, profesionales, artistas, líderes religiosos y políticos que hasta hemos llegado a verlos convertirse en presidentes de naciones. Pero lo que nunca se nos ocurre es que alguno de nuestros padres o ambos sean narcisistas. Si usted se pregunta por qué no puede perdonar a su padre, quizás aquí encuentre una respuesta. Veamos.

¿Qué es un narcisista?

Según la definición establecida por la Clínica Mayo de Investigación sin fines de lucro de los Estados Unidos, «el desorden narcisista de la personalidad es un desorden mental en que la persona posee un sentido exagerado de sí, dándose demasiada importancia. Tiene además una profunda necesidad de admiración y a la vez una carencia de empatía hacia los demás. Detrás de esa máscara de ultra confianza descansa una auto estima muy frágil y vulnerable a la mínima insinuación de lo que aparente ser una crítica.»

«El desorden de la personalidad narcisista causa problemas en muchas áreas de la vida como en las relaciones, el trabajo, la escuela, las finanzas. El narcisista es infeliz y se frustra cuando no se le da un tratamiento especial o la admiración que  cree merecer. Puede que las relaciones con el narcisista no se disfruten y este no sienta que les satisfacen. Las personas con este desorden necesitan psicoterapia: terapia de conversación.»

El problema con que estas personas reciban terapia o no radica en que ellos no aceptan que tengan problemas con su mente. Por otra parte, aquellos que han sido víctimas de estas personalidades necesitan aún mas la psicoterapia no solo para cambiar patrones mentales nocivos, sino para aumentar su autoestima y aprender a amarse, a valorarse a si mismos y a defenderse de sus manipuladores.

Basado en la recopilación de información adquirida de la Clínica Mayo, más la explicación que se haya en otras publicaciones de profesionales de la salud de la mente, unido a las vivencias relatadas en autobiografías de personas sobrevivientes a relaciones narcisistas, a continuación veremos cuales son algunos de los rasgos de una personalidad narcisista:

1 Se dan demasiada importancia a si mismos y a lo que les pasa.

2 Creen que si los que están a su alrededor no cumplen con sus expectativas, estos merecen que se les castigue.

3 En caso de que tengan hijos, creen que sus hijos están obligados a satisfacer todas sus necesidades o caprichos.

4 Son frecuentes sus pronunciamientos de palabras maldicientes, despreciativas, acusadoras, difamatorias  o destructivas sobre otras personas sin importar lo bueno que hayan recibido de su relación con ellos.

5 Se enfocan en lo que les falta y no prestan atención de lo que tienen.

6 Murmuran, chismean de otras personas que no están presentes en especial cuando ven en estas personas un reto para ellas.

7 Comportamientos de hostilidad.

8 Criticismo continuo y estar siempre a la expectativa de los errores de los demás.

9 Inhabilidad de aceptar sus propios errores.

10  Episodios de depresión y retiro.

11 Tendencia a la soledad.

12 Inhabilidad de ver lo bueno de cada situación ya sea buena o mala.

13 Hipocresía, demagogia.

14 Actúan a la defensiva para no admitir que se han equivocado.

15 Culpan a otros.

16 Creen que siempre tienen que ganar en todo.

17 Inhabilidad de aceptar la derrota.

18 Se comportan de manera arrogante,  prepotente.

19 Están muy pendientes de los comentarios de otros para revelarlos a terceros, a su manera.

20 No muestran empatía por las necesidades de los mas allegados y si la muestran es porque quieren conseguir algo de ellos.

21 Creen que siempre tienen la razón.

22 Son intolerantes, no escuchan a los demás en especial a los que ellos creen que están equivocados.

23 Crean dependencia en los mas allegados.

24 Inhabilidad de confiar en otras personas.

25 Establecen monólogos en lugar de diálogos.

26 Cuando no logran lo que desean la arremeten en contra de alguien, en especial en el que menos involucrado esté o en el que represente un peligro para obtener sus deseos.

27 Envidian a aquellos que han alcanzado lo que a ellos se les dificulta.

28 Ponen su imagen por encima de la de los demás, resaltando sus buenas cualidades o alardeando de sus logros.

29 Utilizan el sarcasmo: las indirectas en lugar de hacer preguntas directas sobre cualquier interrogante o inquietud que se tenga.

30 Utilizan el chantaje emocional.

31 Buscan aliados que puedan ayudarle a desacreditar a algo o a alguien.

32 Mienten con frecuencia para manipular y tener control.

33 Se creen superiores.

34 Causan divisiones en sus entornos familiares, de amistades, centros  de trabajo, grupos sociales, políticos, religiosos, etc.

35 Discriminan, subestiman o menosprecian lo que otros hacen por ellos, especialmente los mas allegados.

36 Inhabilidad para divertirse o permanecer alegres.

37 Extremistas en cuanto a la moral.

38 Necesitan tener el control sobre otras personas.

39  Luchan por el control de las finanzas y no les importa si alguien va a la quiebra, lo cual los convierte en posibles dependientes de ellos.

40 Aunque logren sus objetivos, nada los satisface.

41 No son fieles, pero si lo fueren con su pareja, la mantendrían sometida a sus caprichos.

Si después de haber leído estas características, usted encuentra reflejado a algún conocido en especial a uno de sus progenitores o a ambos, reconozca que está lidiando con alguien que tiene un desorden mental posiblemente producto del enojo oculto que lo expresa en forma de abusos ya sea verbal, emocional o físico. Presenciar injusticias causa  rabia, cuanto más si está dirigida a nosotros. Entienda que es necesario tomar medidas al respecto, primero para que el abusador deje de abusar y segundo para que el abusado sepa como defenderse y evitar males mayores, incluyendo la violencia doméstica. Documéntese, investigue y busque ayuda profesional. La experiencia profesional indica que hay muy pocas probabilidades de lograr cambios en estos comportamientos, por ello es usted el que debe escapar por su vida. Para que tenga más conocimiento, lea la segunda parte de esta serie en mi artículo Usted Merece Sanarse. Recuerde: el conocimiento es poder.

Lea además en este sitio «Citas sobre Narcisistas» tomadas del libro «It`s My Turn» de Tina Fuller

Referencias:

  1. «It´s my Turn» written by: Tina Fuller
  2. Narcissistic personality disorder. In: Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders DSM-5. 5th ed. Arlington, Va.: American Psychiatric Association; 2013. http://www.psychiatryonline.org. Accessed Sept. 29, 2014
  3. www.mayoclinic.org/diseases-conditions/narcissistic-personality-disorder
  4. «Mothers who can’t love» written by Susan Forward, PhD
  5. «Why It is Always About You» written by Sandy Hotchkiss, LCSW

 

Usted Merece Sanarse

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El Camino hacia la Sanidad: Perdonar en la Adversidad

A menudo, perdonar resulta una tarea titánica, especialmente cuando la causa del resentimiento se perpetúa en el tiempo. Por lo general, esperamos un cambio de actitud en quien nos daña. Sin embargo, con frecuencia descubrimos que no existe un arrepentimiento genuino. Al contrario, el agresor continúa infringiendo normas de conducta, faltando al respeto y menospreciando nuestro ser.

Bajo estas circunstancias, si una persona profundamente herida decide perdonar mientras el agravio continúa, la reconciliación se vuelve casi imposible. Por lo tanto, el distanciamiento no solo es entendible, sino que suele ser lo más conveniente para preservar la integridad propia.

La dinámica del narcisismo parental

En el contexto de los padres con personalidad narcisista, establecer una relación saludable es, por definición, inviable debido a su naturaleza abusiva. Un hijo expuesto al maltrato físico, verbal o emocional no se desarrollará de la misma forma que aquel que creció en un entorno de respeto. En consecuencia, la víctima cargará con heridas cuya profundidad dependerá de la magnitud del daño recibido.

Por un lado, el maltrato físico genera un doble impacto: el dolor corporal y el trauma emocional. Las marcas visibles son el testimonio de una violencia que, en casos extremos, lleva a la víctima a temer por su propia vida. Por otro lado, cuando el atropello es intangible —como el chantaje emocional y la ofensa verbal— el daño es igualmente devastador. Estas acciones atentan contra la dignidad, deterioran la autoestima y, lentamente, destruyen el alma.

Las consecuencias invisibles

Aunque el abuso emocional no sea evidente a simple vista, sus secuelas son inevitables. Al sentirse carente de amor y respeto, el individuo puede volverse dependiente o esclavo de la dinámica tóxica. Por consiguiente, mientras permanezca atrapado en este ciclo, le resultará sumamente difícil tomar decisiones acertadas. Esto afecta áreas críticas como la elección de pareja, la salud financiera y el bienestar físico. Incluso si logra el éxito en un ámbito, las heridas ocultas suelen sabotear su felicidad integral.

El desafío cultural y la falsa honra

Lamentablemente, nuestra cultura latina tiende a mantener este tema en la penumbra. Existe una tendencia a idealizar la figura materna, elevándola a un estatus de santidad que la vuelve intocable. Se cree, erróneamente, que sus acciones deben aceptarse sin cuestionamiento, incluso si son destructivas.

Es imperativo aclarar este concepto. El mandato bíblico de «honrar a padre y madre» implica respeto, partiendo de la premisa de que los padres brindan el cuidado y la valoración que todo hijo merece. No obstante, esto de ninguna manera justifica la idolatría ni obliga a aceptar injusticias o abusos sistemáticos.

Pasos hacia la liberación

¿Qué medidas se deben tomar ante el abuso parental? El proceso requiere una estrategia consciente:

    1. El despertar: El primer paso es reconocer, sin ambigüedades, que se está siendo víctima de un abuso.

    2. Ruptura del silencio: Es necesario detener el ciclo comunicando la verdad a otros familiares o personas de confianza.

    3. Establecimiento de límites: Esto implica alejarse del abusador y dejar de alimentar sus demandas.

    4. Búsqueda de validación: La víctima necesita un entorno que no la juzgue y que le ayude a reconstruir su autoestima.

Con frecuencia, los hijos de narcisistas sufren la incomprensión de otros familiares que están bajo el control del abusador. Debido a esto, suelen sentirse aislados y criticados. Si el entorno familiar no ofrece el apoyo necesario para sanar, lo más prudente es protegerse y buscar ayuda profesional externa.

    1. Fortaleza espiritual: Finalmente, abrirse a la espiritualidad y cultivar una relación íntima con el Creador permite fortalecer las emociones y alcanzar la sabiduría necesaria para decidir.

Un camino hacia la esperanza

En su libro It’s My Turn, la autora Tina Fuller expone cómo los padres narcisistas utilizan el abandono como una herramienta de control. Es un chantaje emocional diseñado para que el hijo ruegue por afecto. Sin embargo, si el hijo se mantiene firme, el narcisista lo percibirá como una amenaza.

Esta obra, que detalla la manipulación de una madre narcisista, solo se encuentra disponible en inglés. Si usted desea conocer más sobre este contenido en español, le invito a dejar un comentario o escribirme de forma anónima. Mi objetivo es facilitar que estas herramientas lleguen a quienes más las necesitan.

Reflexión final: Usted merece sanarse, más allá de si quien le hiere decide cambiar o no. No permita que el dolor lo convierta en verdugo de otros; mejor utilice esa pena como motor para mejorar su vida. Con el tiempo y la sanidad emocional, la compasión hacia el abusador nacerá de forma natural. No desde la debilidad, sino desde la comprensión de que esa persona es esclava de su propio odio. Tómese el tiempo necesario. Busque ayuda profesional y elévese con confianza hacia su libertad. Usted merece sanarse.

Reference:

«It`s My Turn» written by Tina Fuller

www.Compassionatepower.com  «You don`t Have to Take it Anymore» by Dr. Steven Stosny, PhD